Con motivo del 1 de mayo, Día Internacional de las Personas Trabajadoras, desde Trabajando en Positivo impulsamos la campaña “Que el estigma no trabaje”, una iniciativa que visibiliza el impacto del estigma asociado al VIH en el ámbito laboral.
El 1 de mayo es una oportunidad para poner el foco no solo en los derechos laborales, sino también en las desigualdades que todavía persisten en el acceso y la permanencia en el empleo.
Entre ellas, el estigma asociado al VIH sigue siendo una barrera relevante. A pesar de los avances científicos y de que el VIH no se transmite en los entornos de trabajo, aún persisten prejuicios que afectan directamente a las oportunidades laborales de muchas personas.
El estigma asociado al VIH en el empleo
A nivel internacional, organismos como ONUSIDA y la Organización Internacional del Trabajo han señalado que el estigma y la discriminación en el ámbito laboral vulneran derechos fundamentales y limitan el acceso a un empleo decente.
El estigma puede manifestarse de distintas formas:
- Dificultades para acceder a un puesto de trabajo
- Trato desigual o discriminación
- Vulneración de la confidencialidad
- Miedo a comunicar el diagnóstico
Estas situaciones no solo afectan a los derechos laborales, sino también al bienestar y la calidad de vida de las personas con VIH.
El papel de las empresas y las organizaciones
El entorno laboral es un espacio clave para avanzar hacia la igualdad de trato. Promover entornos laborales seguros, diversos y libres de discriminación implica:
- Garantizar la confidencialidad
- Aplicar políticas de igualdad y no discriminación
- Impulsar acciones de sensibilización
- Generar culturas organizativas inclusivas
Una respuesta colectiva frente al estigma
A través de esta campaña, invitamos a empresas, entidades e instituciones a sumarse activamente y a formar parte de una respuesta colectiva frente al estigma.
Porque el derecho al trabajo debe ejercerse en condiciones de igualdad.
Y porque el estigma no puede seguir teniendo espacio en el ámbito laboral.

