La voluntad política global, un reto indispensable en el 2021 para erradicar el VIH y el estigma




10/01/2021

La voluntad política global, un reto indispensable en el 2021 para erradicar el VIH y el estigma

Una de las grandes lecciones que ha dejado esta pandemia mundial es que cuando hay voluntad política y presupuesto suficiente, se puede conseguir erradicar cualquier enfermedad.



Julio Gómez, Trabajando en Positivo


La voluntad política global, un reto indispensable en el 2021 para erradicar el VIH y el estigma

El inicio de un nuevo ciclo es una buena oportunidad para hacer un balance de los objetivos cumplidos en el año que termina y de aquellos que se han convertido en un reto para los próximos años. Sin duda, el 2020 ha sido, a nivel mundial, muy complejo a causa de la COVID-19. Una vez más, un virus ha estremecido al mundo y, literalmente, lo ha paralizado, suponiendo grandes retrocesos en áreas como la economía, el bienestar social, el laboral y la salud, entre otras.

Por ejemplo, es evidente que los avances de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) están en peligro y, en el caso de la atención y tratamiento del VIH, el último informe de ONUSIDA “Venciendo las pandemias con las personas en el centro de la respuesta”, publicado el pasado mes de noviembre, advierte que la pandemia de la COVID-19 ha obstaculizado los avances en la respuesta al VIH y ha hecho que no se alcancen los ‘Objetivos 90-90-90’ fijados para el 2020 (90 por ciento de personas con VIH diagnosticadas, 90 por ciento con tratamiento antirretroviral y 90 por ciento con carga viral suprimida).

Como se aprecia, el escenario no es muy alentador, a pesar de la excelente noticia de que, solo un año después desde la aparición de los primeros casos de este nuevo coronavirus, ya se está suministrando la vacuna contra el SARS-CoV-2 en la mayoría de los países, aunque queden varios meses para inmunizar a toda la población. Sin embargo, una de las grandes lecciones que ha dejado esta pandemia mundial es que cuando hay voluntad política y presupuesto suficiente, se puede conseguir erradicar cualquier enfermedad. Eso está muy claro y esperamos que los líderes mundiales lo entiendan y aprendan las lecciones de la falta de inversión en salud.

Por ello, en este 2021, desde Trabajando en Positivo creemos que es fundamental y vital que, de la misma forma que con la COVID-19, haya voluntad política global para intensificar la acción mundial que permita acabar con otras enfermedades como el sida, la tuberculosis, el cáncer, etc. Además, deseamos señalar o apuntar otras 5 medidas claves que le hemos hecho llegar al Gobierno de España para hacer frente al VIH y la COVID-19.

1.- Garantizar el Enfoque de Derechos Humanos.

Es necesario generar estrategias globales, coordinadas, participativas, con perspectiva de género y enfoque de derechos en cuyo centro estén el cuidado y la dignidad de las personas. Las medidas de respuesta a la COVID-19 no deben menoscabar los derechos básicos de los ciudadanos y deben ser enmarcadas en el seguimiento y control parlamentario.

2.- Involucrar a la comunidad en la respuesta al VIH y la COVID-19.

La participación es un principio fundamental de los Derechos Humanos. Las comunidades deben ser parte de la toma de decisiones, la gobernanza y el monitoreo de la respuesta a la crisis generada por el coronavirus. El trabajo con las comunidades afectadas ha demostrado, además, ser una herramienta eficiente en la implementación de políticas de salud pública como demuestra la respuesta al VIH o la tuberculosis.

3.- Reducir y erradicar todas las formas de estigma y discriminación.

Es necesario impulsar el objetivo de promover la igualdad de trato y la no discriminación de las personas con el VIH en el “Plan Estratégico de Prevención y Control de la Infección por el VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual”, entre 2021 y 2030, con el fin de superar su insuficiente nivel de desarrollo actual y la ausencia de los recursos previstos para llevar a cabo sus proyectos prioritarios, como el “Pacto Social por la no discriminación y la igualdad de oportunidades asociadas al VIH”.       

4.- Fortalecer los sistemas de salud públicos           

Es imprescindible la inversión para conseguir un sistema de salud público de calidad y promover la investigación para hacer frente a las nuevas enfermedades y pandemias. Valoramos positivamente el incremento del 75,3% para el sector salud previsto en el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado y solicitamos que éste se dirija al refuerzo de los sistemas sanitarios para una respuesta a largo plazo. 

5.- Evitar el desvío de recursos esenciales hacia la COVID-19 dejando desatendidos servicios básicos

El cierre de servicios asistenciales básicos deja sin atención a personas vulnerables y dificulta el acceso a atención sanitaria de calidad. La respuesta a la COVID-19 no puede ni debe pasar por el desvío de recursos sino por su fortalecimiento. 

Con el convencimiento de que, en la defensa por el derecho a una salud plena para todas las personas, estas cinco propuestas garantizan no dejar a nadie atrás, esperamos que sean tenidas en cuenta en este 2021 para que la respuesta al VIH no se paralice y se continúen con los compromisos adquiridos para erradicar tanto la infección como el estigma y la discriminación asociada al VIH y al sida.











Subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación.
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información